domingo, 14 de septiembre de 2008

La primera caida

Como saliendo de golpes del destino pero menos tragico, mucho mucho menos tragico, fue mi paso por el fin de semana previo a la semana santa del cual me queda la pregunta de cómo pude ser capaz de golpearme contundentemente tres veces en 2 dias lo cual supera la candidad promedio para dos años.

Desde pequeño fui cuidadoso con todo lo que implicaba dolor, supongo que esto se debía a un temor al sufrimiento muy bien cimentado, quién sabe de donde me caí cuando pequeño, siempre evite actividades que me pudieran lastimar como montar tabla, ir al odontologo... en fin. El caso es que casi nunca me caigo (a pesar de que me tropiezo mucho, cayendo sobre el mal humor de los transeuntes que me ven y sueltan risas mal disimuladas)y eso me hace pensar en los sucesos recientes.

La primera de las caidas es la unica que merece mención especial. El sitio es la calle 19 con carrera 4 en las sillitas de cemento en frente al colomboamericano, estoy sentado con mi novia, ella se pone de pie para que partamos hacia otro lugar, se da la vuelta para arrojar algo en una caneca cercana, yo la veo levantarse y la imito.

En un gesto inconsciente, salto a uno de lo banquitos y me detengo por un segundo, aunque viéndolo bien no solo me detengo yo sino también el tiempo: la distancia es ridicula, tal vez 70 cms o menos; mi mente se encuentra en otro lugar, en otra cosa que fue borrada por la impresion del impacto. Sin pensarlo dos veces, dudo que lo haya pensado una, salto de una banquito al otro, tal vez me pareció divertido hacerlo, en ese momento el pie izquierdo queda mal apoyado sobre la columna y se va abajo.

Cada columna debe tener unos 40 cms de alto, la rodilla izquierda se dobla y choca contra la parte superior de la columna, el cuerpo gira y cae sobre el lado derecho, primero el codo y luego la rodilla.

Durante la caida alcance a pensar que eso no estaba pasando por la sencilla razon de que era inverosimil y estupido que pasara, luego del primer golpe en la rodilla empece a tomar en serio la caida, pense que me iba a golpear en la cabeza, cosa que no sucedio. En el instante siguiente, el codo cayó y la rodilla derecha lo acompaño en su futuro dolor. El golpe estaba tomando forma en mi mente.

Despues de pensar que me iba a pegar en la cabeza lo que vi fue polvo y senti un dolor punzante en el codo y luego un dolor general producido por la caida descontrolada del cuerpo sobre las piedras, hay que aclarar que no era pavimento, o que al menos no se sintio como tal. Cuando me levante, lo primero que vi fue la expresion de sorpesa de mi novia quien no vio el procedimiento pues estaba arrojando la basura en la caneca, luego de que lo hizo vió a su novio levantandose del piso con la ropa sucia de polvo del centro capitalino con una expresion de dolor en el rostro que no mostraba rastros de trizteza.

Lo anterior duro a lo mas 10 segundos.

1 comentario:

Lorena es todas o ninguna dijo...

limpiaste tu sangre en el baño de una pizzería, lo recuerdo bien.