sábado, 15 de septiembre de 2012

¿Qué pensaría Fidípides?

Participar en carreras sin ser competitivo tiene grandes ventajas, una de las más importantes es que la mayor preocupación que aqueja al competidor es si su ropa para correr combina. No es que los competitivos no tengan estas preocupaciones triviales, sino que tienene otra serie de pensamientos que pueden llegar a ser desesperanzadores, y no es para menos: en una carrera de fondo normalmente participan numeros superiores a las 1000 personas, de las cuales 10 son competentes y pueden representar un bstáculo para el triunfo, si se corre una maratón este número puede ascender hasta 1000 o más según el premio para el ganador.

La presión del triunfo, la víspera de lo que será puede ser un aliado tramposo que quite el sueño y la fuerza, afecte el est´mago y la cabeza y arroje al competidor al jardin de los senderos que se bifurcan que es normalmente el escenario de los miedos. Hoy, afortunadamente, no soy competitivo y mi cabeza solo es ocupada en una pequeña parte por la competición y sus detalles triviales, tanto así que tengo la posibilida de pensar en qué estarán pensando quienes creen que tienen posibilidad de ganar.

sábado, 20 de agosto de 2011

Los zapatos viejos.

Me invadió súbitamente la nostalgia. No fue, afortunadamente, un hecho trizte lo que la trajo de nuevo, al contrario fue el adquirir la certeza de que el tiempo no ha pasado en vano y los esfuerzos poco a poco dan sus resultados.

Saqué los zapatos de debajo de la cama (donde los organizo ahora, porque ahora organizo y soy complido) y los coloqué sobre la biblioteca (que ahora no tiene volúmenes no leidos como otrora) y me dí cuenta de que tengo muchos pares de zapatos. Creo que nunca los había visto todos detenidamente. Me percaté de que todos están en buen estado y eso me trasladó inmediatamente al tiempo en el cual sólo tenía un par de zapatos y estaban raidos, no podía salir en los días de lluvia o debía evitar los charcos o símplemente soportaba el agua que entraba y mojaba mis medias y luego me torturaba el frio.

Esos dos pares de zapatos que me acompañaron por espacio de 3 años cada uno eran mi principal medio de transporte y también el estigma de la pobreza que cabalgaba sobre mi lomo. Días tristez no sólo por la falta de dinero sino por las razones que la ocasionaron. Es comprensible que las crisis económicas acarrean otros tipos de crisis o que otros tipos de crisis ocasionan crisi económicas.

Desde la infancia con mucha cercanía al campo desarrollé mucho interés en conocer y entender las huellas dejdas por todo, siempre han sido un motivo de facinación para mi. De este tiempo recuerdo mis huellas porque no tenían motivo pues los zapatos lisos no la imprimian en el barro, excepto cuando se rompían y dejaban una marca.

Son recuerdos felices, me hacen recordar algo:"...usarás ropa de cuero que durará toda la vida...", decía Tyler sobre su mundo ideal. Son felices porque me muestran el avance que se presentan, y me dejan ver que a pesar de que llegue la pobreza económica no he sufrido casi nunca de pobreza intelectual o espiritual y normalmente he estado rodeado de personas excelentes. Además me prepararon para muchos golpes...una nueva llegada de la pobreza no sería un problema tan serio como lo fue en otros momentos...después de todo se ha aprendido mucho.

martes, 16 de agosto de 2011

Citas de El Libro de la Selva

“Entonces Tha nos llamó a todos y dijo:
- El primero de vuestros dueños trajo a la Selva la Muerte, y el segundo, la Vergüenza. Pues bien: ya es hora de que tengáis una ley, y una ley a la que no podáis faltar. Ahora conoceréis al Miedo, y, una vez lo hayáis conocido, sabréis que él es vuestro amo, y todo lo demás vendrá por sí solo. Entonces nosotros, los de la Selva, dijimos:
- -¿Qué es el miedo?
Y Tha respondió:
- Buscadlo hasta que lo encontréis.
Fuimos, por lo tanto, de un lado a otro de la Selva buscando al Miedo, y de pronto los Búfalos…
- ¡Uf!- dijo Mysa, el que dirigía a los búfalos, desde el banco de arena en que se hallaban.
- Si, Mysa, eran los búfalos. Volvieron, pues, con la noticia de que en una caverna, en la Selva, estaba sentado el Miedo, y de que no tenía pelo en el cuerpo, caminando sólo con las patas posteriores. Entonces, nosotros, los de la Selva, seguimos el rebaño hasta llegar a aquella caverna, y allí estaba el Miedo, de pie en l entrada, y tenía, como habían dicho los búfalos, la piel desnuda de pelo, y caminaba sólo con las piernas de atrás. Al vernos gritó, y su voz nos llenó de temor, del temor que nos inspira hoy esa voz cuando la oímos, y nosotros, entonces, atropellándonos unos a otros y haciéndonos daño, huimos porque teníamos miedo. Aquella noche (así me lo dijeron), los de la Selva no nos echamos ya juntos como solíamos hacer, sino que cada tribu fue por sí sola…el jabalí con el jabalí, el ciervo con el ciervo; cuernos con cuernos, cascos con cascos…”


“Hay un día en que todas las cosas parecen fatigadas, y hasta los mismos olores, al elevarse por el pesado aire, dijérase que tienen algo de viejo, de harto usado. Es una sensación inexplicable, pero que se experimenta. Luego, llega otro día (y es de advertir que para la vista nada ha cambiado) en que todos los olores son nuevos y deliciosos, y, al sentirlos, al Pueblo de la Selva le tiemblan los bigotes hasta las mismas raíces, comenzando a caérsele de los ijares el pelo del invierno en largos y sucios mechones. Entonces, si por casualidad llueve un poco, todos los árboles y matorrales, todos los bambúes, y sus musgos, y plantas de hojas jugosas, despiertan de sus sueños con unos rumores y un desarrollo súbito que casi podría decirse que se les oye crecer, y por debajo de todo esto corre día y noche otro rumor, una especie de profundo zumbido. Es el susurro de la primavera: algo que vibra en el aire, y que no es ruido de abejas, ni de agua que cae, ni de viento en las copas de los árboles, sino la especia de arrullo del mundo que se siente feliz.”

domingo, 8 de mayo de 2011

Peer Gynt

Aun recuerdo la caja de 10 CDs de música clásica con la que llegó mi Papá hace masomenos unos 14 años. Agradecí con honestidad el regalo, pero con mucho escepticismo sobre su contenido, pues llegó a mis manos gracias a un comentario que hice: "me gusta la música clásica". No sabía en realidad de lo que hablaba, tal vez había escuchado algún fragmendo de alguna obra de Beethoven y s me antojó que toda la música clásica iba a ser como esa.

La caja era hermosa y captó mi atención de inmediato, en si misma era atractiva, siempre he tenido inclinación hacia el fetichismo, al abrirla encontré 10 pequeñas cajas con CDs de diferentes maestros de la música clásica que no conocía. Solo 2 nombres de 10 eran familiares para mi. Gracias a ese regalo entré en contacto con una serie de nuevos y maravillosos personajes, especialmente recuerdo a Schubert, cuya música me conmovió en extremo, Tchaikovsy, que me hablaba con una claridad sorprendente y sobre todo Edvard Grieg.



La cajita del disco de Grieg tenía una pintura impresionista que mostraba un verde e impenetrable bosque, una pintura feliz, sin duda (o al menos para mi lo era). Aparte de eso me llamaba la atención el nombre mismo del compositor. Cuando lo comencé a escuchar me sorprendí bastante, contenía algo que hasta hace poco tiempo le puse nombre fijo, pero que era familiar desde que escuche por pimera vez el contenido del cd. Peer Gynt.

Desde el inicio me cautivó, a pesar de que no tenía muy desarrollada la sensibilidad para la interpetación de los mensajes ocultos en la música. La mañana me pareció familiar, lo que continuó me pareció plagado de un misterio denso que no producía temor sino curiosidad, lugares oscuros de los que atraen a un niño. En ese momento yo tenía muchos escenarios para animar la música, ya había en los registros de mi memoria bosques encantados, sendas nubladas, cuevas y cosas del estido. De modo que la música no me fue indiferente.

Obviamente la Mansión del Rey de la Montaña me sacó la cabeza de su lugar, especialmente por la fuerza que adquiere: se ve venir, se sienten los pasos de animal rastrero que se hace grande paso a paso y amenaza con comernos o pisarnos.



Escuché ese disco muchas veces hasta que desapareció en circunstancias que ahora son confusas, pero me dejó uno de los recuerdos musicales mas bonitos que tengo y ahora cada vez que escucho la obra me conmuevo. Hoy en el concierto dominical de la Luis Angel Arango presentaron una versión para niños, la obra interpretada a cuatro manos en un piano hermoso que animaba la narración de la historia de Peer, en manos de una señora chistosa, la intención del cuento era dormir a los niños, lo cual obviamente desacralizaba la obra ante mis ojos, sin embargo me gustó el arreglo y la manera de presentarlo y me devolvió a este y muchos otros recuerdos. Ha sido un día de nostalgia a expensas de aquel finadito noruego.

miércoles, 2 de febrero de 2011

Si no fuera por la guitarra no podría ser politólogo...en realidad no es tarde para darme cuenta.

sábado, 1 de enero de 2011

La vida se estaba tornando trizte, hasta que vi una foto tuya y recordé que cada minuto lejos de tí es la mayor de las bendiciones.

domingo, 19 de diciembre de 2010

Esto lo escribo con una felicidad cuyo tamaño solo es comparable al de mi nostalgia.


Anoche mientras entraba en la ciudad reconocía las calles y los barrios, pero tenía una sensación extraña: siempre me he sentido muy bogotano, conozco la ciudad pero al llegar anoche ya no sent´pia que esto era así. En mi ausencia los caminos de ambos se separaron, ella siguió con su paso incólume mientras que yo me alejé y cambié.


La naturaleza del cambio fue profunda y salió de las vivencias del mes, el conocer el Catatumbo y la Macarena, el contacto con las personas y los funcionarios, el cambio del paisaje, la cantidad de información que llegó a mi cabeza por el trabajo y por el diario vivir en estas zonas no pasó de largo sino que cambió mi manera de ver las cosas. Cualquier desprevenido mencionaría que el problema es falta de carácter por dejarme afectar de situaciones que no me afectan a mi o que serán efímeras o infinítas (a veces las dos aterran a los hombres por igual), pero no es así, la sensibilidad por los temas del campo es algo innato, posiblemente por mi ascendencia, y eso me impide pasar de largo recolectando información como el barrendero que ve en una calle nueva el eterno polvo en el cual ya renunció a encontrar algo de oro, siempre estaré buscando y encontrando oro en todas las calles que pueda barrer.


Otro asunto que me tocó, fue que por mi formación yo tenía mucha información sobre estos lugares, sobre la situación económica y social, sobre la historía y el conflicto, sobre el clima y la alimentación. Hoy miro hacia atrás y me doy cuenta de lo pobre que es la formación desde los libros, los libros casi nunca tienen rostro y nunca permitirán escuchar las voces ni el dolor ni la felicidad de una persona, mucho menos van a darnos la posibilidad de oler el temor en el ambiente o la tensión. Un ejemplo de esto son los mapas: cuando recorría las carreteras entre los municipios tenía en la cabeza el mapa que recorríamos. Los hombres tienen la pretensión absurda de guardar todo, insluco el paisaje y las cosas vividas en recipientes tan limitados como el de las palabras.


Además de los libros, sobre los cuales redescubrí que no me pueden dar todo lo que quiero, las fotografías también son cojas: intenté captar algunas imágenes de los lugares que mas me marcaron pero no fué posible lograr ni siquiera una parte de lo que mis ojos pudieron devorar ávidamente. No es un problema de cámara ni de fotógrafo, es simplemente que no se puede comparar una foto con ver la serranía de la Macarena de cuerpo presente y sentir el poder de las montañas que para mi producen un sonido mudo, somo si la voz mas poderosa susurrara cosas imperceptibles que hacían eco en mi estómago. Eso una cámara nunca podrá tomarlo.


De todo lo que me marcó, lo mas importante fue el trato con la gente, esos ojos llenos de tantas cosas: algunos de ellos con la sombra de la violencia viva, otros con rumores de viejos enfrentamientos, algunos llenos de temores contenidos a fuerza de voluntad, también otros con la tranquilidad de quien nada debe, esa tranquilidad que a veces solo puede ser alcanzada por medio de la ignorancia. Tantos rostros y tantos nombres, tanta arrogancia y tanta humildad en estos lugares, tanta gente que lo merece todo y tanta que no merece nada. Calaron tan hondo que guardé sus palabras y el sonido de sus voces y cuando hablo de ellos a las personas de esta nevera en la que me encuentro veo sus rostros e imagino sus vidas que me fueron parcialmente reveladas por sus bocas.



Alguien mencionó alguna vez que sólo deberíamos tener información sobre lo que podemos decidir y ahora siento terriblemente el peso de esta reflexión, siento la profundidad de la impotencia que marca a quien conoce la problemática del país y se va a recorrerlo in tener la posibilidad de cambiar todo con una barita mágica. A pesar de eso no me arrepiento de haber partido porque llegué lleno de cosas y de lugares que ahora son amados y que llenan mi espíritu. Siento una enorme nostalgia por eso, de ahí que la ciudad a la que llego, en la que ha ocurrido toda mi vida, se sienta lejana y me rechace como un gato orgulloso cuyo dueño se ha alejado por mucho tiempo y luego de volver lo castiga con su indiferencia.

jueves, 14 de octubre de 2010

Los idiotas

La gente estúpida puede ser divertida si se consume en pequeñas cantidades, pero cuando abundan y sus tonterías pasan de ser una novedad graciosa (piense en un mono que arroja su excremento) a convertirse en normalidad las cosas cambian y eso hace que nosotros, que eramos espectadores amables del acto (recuerden el mono...o tal vez a alguien hablando con seguridad y arrogancia de un tema que no domina, lo cual es similar al lanzamiento de heces), comencemos (en casos como el mío que tengo una cara extremadamente amable y una extremadamente poco amable) a sacar lo peor (lo peor desde la perspectiva del imbécil, obviamente no desde la mia, para mi lo peor sería comportarme como un idiota) de nosotros.

viernes, 24 de septiembre de 2010

La memoria…esa maldita bruja!

Recuerdo claramente el olor de muchas mañanas, tardes y noches en Silvania, recuerdo los cielos bajo los cuales unos años después habrían de morir algunas personas que conocí, recuerdo los animales que amé, que fueron mejores amigos que cualquiera que hubiera podido tener en la infancia, recuerdo como se sentía la tierra y como fue la primera vez que me picó una hormiga a mis 9 años en Bucaramanga, recuerdo como se veía el mundo desde la cicla que llevaba al jardín, recuerdo el manubrio negro y el pavimento debajo de la rueda que giraba a cinco calles de donde escribo. Recuerdo la ventana y el techo de mi primera habitación personal en la que me dejaron dormir cuando tenía 4 años, recuerdo que en esa casa de la soledad escuché alguna vez alguna bomba colocada por los carteles.

También recuerdo algunas cosas felices, pero en casi ninguno de esos cuadros hay más de dos personas, la infancia fue oscura, recuerdo que a pesar de que sonreía y había cosas que me gustaban, todo estaba rodeado por un aire opresivo: rostros de los adultos que ocultaban cosas que en ese momento no hubiera entendido y nunca me fueron dichas y tuve que descubrirlas poco a poco. Las múltiples vergüenzas de mi familia que pesaban sobre todos esos adultos que decidieron maldecirse a sí mismos y lograron de paso maldecirme a mí que crecía junto a sus fétidos y mal ocultados remordimientos. Ojos que se lamentaban, labios cerrados y hombros cargados de gente que no podía decir muchas palabras y que se mantenía en un estado de tensión permanente.

Las ruidosas ausencias, incluso de personas que se encontraban presentes ocultaban la risa y obligaban a correr a rincones que iba descubriendo poco a poco como los libros de animales que nunca conocería. Llenarse de datos en la infancia es siempre una buena opción, entretiene a los grandes y eso abre muchas puertas. ¿Dónde están los niños y las niñas? Los recuerdo con cierta nitidez y recuerdo que me daban miedo y desconfianza. Solo una persona ajena a mi familia fue agradable para mi antes de los 10 años y desapareció. En mi familia hubo incidentes muy bonitos, como cuando conocí a una de mis hermanas, aún recuerdo la primera vez que la vi, y recuerdo cómo me escondí en el asiento trasero del carro que recorría un camino conocido mientras ella me miraba con curiosidad cariñosa y sin extrañeza, como alguien que ve un rostro por primera vez en vivo, un rostro muchas veces conocido por fotos.

Recuerdo haber enfrentado algunas veces una hoja en blanco, especialmente una en la cual quería vomitar y hacer mis usuales catarsis pero no pude. La muerte siempre me afecta demasiado.

Tal vez el recuerdo más nítido que tengo se produjo por una situación de hace exactamente 10 años en otro país en el cual se decidió parte de mi destino debajo de un puente anónimo que daba sombra a algunos desconocidos que empuñando un arma de fuego cegaban la vida de mi padre. Dos días mas tarde a 6 pasos de donde escribo mi mama me abrazaba pro la espalda para decirme lo sucedido, luego que de yo viera un par de ojos sorprendidos y asustados de mi tío en los cuales no reconocí aún lo que había pasado. Es una escena que quedó tatuada por esa maldita bruja que me ha acompañado sin mi consentimiento que es la memoria.

La camiseta blanca, el cabello corto y el rostro afeitado que se veían en el espejo frente al cual me cepillaba los dientes siguen ahí y aparecen a menudo. La voz de mi madre pronunciando las palabras que aún escucho y sus brazos, la sensación de que todo se desconectaba y lo último que vi fue una rápida deformación de mi rostro antes de que el cuerpo reaccionara como un animal al que lo marcan con un hierro hirviente. Recuerdo que no se sentía ni se pensaba nada, salían algunas palabras no hilvanadas y sentía que el cuerpo actuaba no de manera consciente, era como ver una grabación de un viaje desde el interior de un auto: se percibe el sonido, la luz, algo del movimiento pero nada concreto, no se siente nada como cuando se ha recibido un golpe en la cara: lo primero que se siente es un frio intenso y después no se siente nada.

Recuerdo el recorrido que hice por mi casa y la angustia de mi familia que estaba igual de rota a mí, veo mi pié derecho rompiendo la puerta de mi habitación y cuando, finalmente después de unos minutos comencé a pensar de nuevo y de nuevo el vacío, así como el cuerpo rechaza los dedos que se meten en la garganta: vomitaba la información que mi cerebro no quería recibir aunque lo estuviera preparando para ella hace un tiempo. Recuerdo a las gallinas aleteando después de que les han partido el cuello y a los pollos de galpón luego de que les han introducido una navaja en su garganta. La consciencia de que se está dejando de ser lo que se era y se está convirtiendo en algo nuevo, algo que no es comprendido y para lo cual no se está preparado. Algo así se siente y lo recuerdo bien

lunes, 13 de septiembre de 2010

No fue bueno pero fue lo mejor



Se escribirá algo al respecto.

jueves, 2 de septiembre de 2010

IGNOREX

se me olvido como escribir, pero por fortuna acabo de recordar que no hace falta saber escribir para hacerlo. Nadie me paga para hacerlo y no busco que nadie me lea, nunca lo he buscado y esp me hace sentirme feliz conmigo mismo. Puedo sentir que e mi vida llena de contradicciones y contrastes brutales he podido mantener pequeños espacios de coherencia, que cada vez se reducen y veo que he podido evitar convertirme en algunas de las cosas que odio, en ptras he racasado ruidosamente para luego retomar el vuelo.

Me alegra no depender de los demás y, mal que bien, tener la autoestima en su lugar la mayor parte del tiempo.

Han sido dos semanas de contrastes...es curioso que a veces las cosas malas me sucedan mientras que hay alguna cosa o persona que es muy buena...algo de esa cosa, que onsidero ridícula por cierto, que llaman el balance universal.

No soporto el peso de la información, no soporto ser sensible en medio de mi entorno...poco a poco he venido aceptando que no tenía madera para estudiar lo que estudié y que lo hice por las razones equivocadas. En el fondo los acontecimientos raumáticos de mi vida son los que me llevaron a estudiar esa carrera, mi sentimiento de aversión al mundo y de rechazo a la sociedad de mierda me llevaron de la mano a varios de mis infiernos personales. Hoy veo con mucha tristeza que la pasión por las cosas no necesariamente es una bendición, sino que puede convertirse en un lastre.

La pasión es un lastre cuando se combina con la utopía cada vez me decepciono mas de todo, incluso hay cosas que consideraba terribles a las cuales cada vez les descubro mas cosas. Es duro reconocer el mundo desde esta perspectiva...ver como todo se hunde sin remedio, ver esa espiral descendiente de la mierda en la que veo adherido todo cuanto amo y conozco. No se puede hacer nada mas que nadar contra la corriente y arar en el mar.

Arar en el mar es la función que desempeño en la actualidad y para la cual me preparé, pocos propósitos realistas, incluso los mejr razonados suelen ser ridículos a largo plazo. Uno se da cuenta que nada va a cambiar, me percato de que sólo soy un fraccionario: la persona 1/6000000000 lo cual indica que no soy ni mierda, ni yo ni mis actos. Cada vez que le enseño a alguien algo muchas personas estan en procesos contrarios, lo que hago con las manos mucha gente lo deshace con tractores. Asi son las vainas.

Solo dos cosas me sacaron de la oscuridad del día. La primera es Álguien, la segunda es una idea.
La idea es que el hedonismo es la única opción viable de vida, esaintención por proporcionarse la mayor cantidad de placer y evitar al máximo el dolor es la creencia mas ajustada a la naturaleza de los hombres. Todos le respondemos de alguna manera así no lo veamos seguimos un esquema conductista que nos lleva a huir del dolor y a buscar el placer, eso es lo positivo teoricamente del hedonismo.

Los estoicos son tambien hedonistas, solamente que su placer no radica en el bacanal, sino en la represión que para algunas personas guarda importantes atractivos. Los fervientes católicos encentran mucho placer en los ritos y en la vida organizada y rigurosamente hipócrita de las capillas y asi sucesivamente sicede con los ambiciosos utilitaristas, con los kantianos moralistas, con los nietzscheanos pseudolibertinos y demás.

Creo que esa es la única opción que a mi me queda...ya la venía pensando hacía un buen tiempo, pero no había caido en cuenta en su relevancia hasta el baldado de realidad que me toco recibir hoy. Sólo debo trabajar porque me divierte hacerlo, no poque me divierta ayudar a la gente, eso es un depropósito, la gente se seguirá metiendo en el barro indefinidamente y no se va a poder hacer mayor cosa al respecto.

Ya me siento mejor, pero recuerdo que hace 4 horas un sentimiento de terrible derrota me invadía con justa razón al adquirir nueva información...la gente no sabe en qué país vive, no se da cuenta de lo aislada que está del mundo, no se da cuenta de lo irrelevante que es su opinión y de lo diferente que piensan todos los que lo rodean...maldita autorreferencia de los humanos que nos lleva a sentirnos cómodos con nuestro ambiente social. Maldito país donde ya ni siquiera se escuchan los rumores subterraneos de poder porque cada vez están mas hondo y por tato en mejor lugar para controlar todo. Pobres los que le siguen (y en ocasiones seguimos) metiendole corazón a cambiar este país de mierda. Todos nosotros necesitamos ignorex para seguir adelante.

Desencanto

la mitad de las veces creo que Rousseau era un completo imbécil porque pensaba que creia que iba a cambiar la humanidad y que la democracia iba a funcionar, que los niños podrían se bien criados y que los hombres eran personas buenas por naturaleza.


La otr mitad recuerdo que el no creía mucho en lo que decía y que veía las limitaciones de sus ideas y recuerdo que el menos tonto es el, los idiotas han sido los que l han seguido.

Una de las frases de la semana ha sido que el Cristo no era cristiano, ni Marx marxista, ni rousseau rusoniano.

domingo, 25 de julio de 2010

Se siente un enorme peso sobre los hombros, la cabeza duele . Todo por una serie de eventos no muy desafortunados que reaniman sentimientos oscuros, especialmente el resentimiento y la verguenza, y permiten el afloro de uno nuevo: la aversión.

Hoy sentí mucho repulsión, he perdido mi tolerancia hacia la gente, antes podía resistir bastante antes de dejar que mi humor se fuera por un barranco pero ahora no es así, bastó una visión del personaje para ponerme de pésimo humor. Detest a la gente abusiva y a la ue se siente mas que los demas, tal vez sea eso lo quemas detesto en las personas, que se crean mejores que todo el mundo, y no hablo de criterios objetivos en cosas como los talentos, sino en el aspecto moral. Me he vuelto muy liberal en el sentido estricto de la concepción filosófica y de ahi me nace un fuerte rechazo al rechazo entre las personas, especialmente si no tiene recursos o educación. Ademas me molesta que crean algunos que todos estan obligados con ellos ellos con nadie.

miércoles, 14 de julio de 2010

El paso del tiempo

No hay distancia entre el resto del mundo y nosotros, nos ata una pila de recuerdos que poco sentido tienen ya pues "nosotros los de entonces ya no somos los mismos"

viernes, 4 de junio de 2010

El trabajo

Marx tiene razón en muchas cosas a pesar de los estúpidos excesos de los marxistas...Marx no era marxista. Entre sus acierto se encuentra el hecho de que la realización del hombre se da en el trabajo: los hombres se sienten o no llenos si el trabajo que realizan esta de acuerdo a sus gustos y necesidades. Como consecuencia de lo anterior los hombres estan enloqueciendose porque no pueden elegir su trabajo y ademas se ven alejados de los frutos del mismo.

Estoy de acuerdo con esto pero agregaría algo mas: el trabajo enloquece mas al hombre cuando lo pone en dilemas morales, cuando no sólamente es incomodo sino que se considera que es malo lo que se hace, cuando se cree que el jefe es un criminal de cualquier especilidad, incluso un criminal moral. en estos casos a la fatiga física y psicológica se suma el deterioro moral y el cargo de consciencia que se desarrolla cada día al sentirse parte de practicas aberrantes.

Me siento como un judío trabajando en una salsamentaria.

jueves, 13 de mayo de 2010

La creatividad

Hay que darle manivela a los gramófonos de la creatividad, hacen falta estímulos propios cuando dejan de funcionar las influencias externas y la simple inercia personal.

A veces me da la impresión de que tengo un cultivo de café en mi cabeza del cual puedo scar todo lo que mi cabeza necesita apr funcionar, en otras ocasiones me doy cuenta de que soy un importador de café caro y malo. En días como hoy puedo ver claramente que a veces recibo tasas de café tan tan finas que no pueden ser totalmente valoradas por mi paladar y tan estimulantes que hacen de la vieja cocaina algo tan pobre de efecto como los quipitos.

Hay personas y conversaciones que tienen la potencia de disparame la cabeza y darle la chispa de creatividad que tanto me cuesta mantener encendida. Me doy cuenta en días como hoy de que la muerte, la pobreza, la soledad, la frustración y otros males son poca cosa junto a la suerte que he tenido al tener personas muy inteligentes a mi lado que estimulan buenos cafes.

Alguien me preguntaba que me gustaba en una mujer y le respondí cosas que ya son bien sabidas por quién tenga alguna idea sobre mí, pero llegué a un punto muy importante que estaba presente en mis sospechas pero no lo había materializado en una sola palabra. La creatividad es la cosa que a la larga considero mas atractiva en una persona y lo es por varias razones.

Por una parte me canso muy fácil de la personas, creo que el conocimiento de ese aspecto de mi mismo me lleva inconscientemente a estar alejado de mis amigos para no agotarlos ni agotarme frente a ellos y en general de la gente, soy muy muy fácil de alegrar pero muy difícil de saisfacer (parafraseando a Lucho Hernandez, por supuesto). Continuando con este punto encuentro la costumbre adquiida de unos años para aca de crear modelos de las personas para entender su comportamiento, esto permite con ciertos grados de efectividad que se pueda conocer el comportamiento de una persona luego de conocerla durante cierto tiempo.

Una persona vreativa frente al punto anterior es una persona que no va a pdoer ser encajada con fcilidad en un esquema exlicativo, demas es una perosna que estará sorprendiendo constantemente y que su dirección no se podra predecir con certeza. El hecho de que una persona sea creativa acerca su comportamiento al d los neutrones de los átomos, ahi esta el poder y el interés. hay que estar siempre atento, siempre respondiendo, siempre transformandose para responder a esa fuerza renovadora.

La creatividad no esta asociada a otras virtudes personales como los talentos para algun arte o una ciencia o con la benevolencia del carácter. Una persona es creativa en abstracto, tiene la capacidad de crear...otras pueden organizar y hacer otras cosas pero las creativas pueden crear y pueden hacerlo en cualquier circunstancia y área, sin no pueden hacerlo es por carencia de instrumentos pero en general tienen la disposición del espíritu para eso.

El atractivo...conozco muy pocas personas a las cuales considero realmente creativas, las distingo con facilidad y me produce mucho placer estar cerca de ellos y ver como funcionan, qué procesos llevan en la cabeza...me gustaría (parafraseando a alguien importante que decía algo sobre mí) poder tomar su cabeza y absorverla para ver a que sabe.

AL ser estas personas creativas puede uno esperar sorpresas por mucho tiempo, de hecho cada costumbre adquirida es un algo que combatir dentro del alma de estas personas.

Con eso termina el último asomo de lucidez de mi cabeza de este día. El sueño me acaricia la espalda.

martes, 4 de mayo de 2010

Abril

Hace un par de años no me importaba este mes en lo mas mínimo, tal vez la única referencia que tengo al respecto es la semana santa pero nada mas. En parte puede darse porque mis medidas del tiempo son de un año, no parto el año en mas sino en eso y tengo una temporada de clivaje que va desde septiembre hasta diciembre, de resto todo el año usualmente es igual.

A medida que se conoce gente los significados de las cosas cambian sustancialmente para bien o para mal, aunque no creo que quepa esa taxonomía, es mas correcto afirmar que simplemente cambian y depende de nuestros intestinos la capacidad de mandar las experiencias como nitrientes para el corazón o como mierda para el sanitario. Asignamos nombres a las cosas,. rostros, los lugares que antes no existian plenamente ahjora traen un recuerdo, una palabra o un sentimiento, las canciones, las fotos, los dias de las semana, los estados de ánimo, mlas comidas y demas. Todo cambia y nunca vuelve a su estado normal.

Siempre estamos virgenes y siempre estamos perdiendo la virginidad como las vírgenes de los mártires de Alá cada noche nosotros tenemos una nueva estructura que intentamos consetrvar inconcientemente y cada mañana la rompemos sin querer a punta de cocotazos que no sentimos.

Abril es una de esas cosas que ya no es lo mismo, desde hace 4 años se introfdujo un ambio que reemplazó el perdiodo único de cambio de mi vida y me hizo preocupar también por esta etapa del año en la cual cumplía años mi ex, lo cual implicaba que tuviera ene ste mes una preocupación constante por alegrar esos días que estaban usualmente oscuros meteorológica y sentimwentalmente para ella.

Es interesante ver como el ayudar a unas personas que tienen situaciones similares a las propias puede ser útil para nosotros mismos, vemos un espejo que a veces puede ser aterador, pero también tenemos la posibilidad e experimetnar los cambios en esa persona y, tal vez lo mas importante, podemos ver si es posible salir de las crisis estructurales. Esos abriles sirvieron para eso, todas esas cosas fueron experimentadas y fue interesnte verlas.

Este abril ha sido bien diferente en muchos sentidos. El abril de hace cuatro años tuvo una felicidad que me hace recordar a Gabo cuando decía que cuando escribía cien años de soledad se sentía como inventandose l literatura, en ese momento sentía que me estaba inventando la feicidad y era una cuestión astante desconocida para mi, que bonito recuetrdo!. Este abril no tuve esa experiencia particular, sin embargo fue bueno porque los años que pase cin esta persona sirvieron para hacerme crecer y probar buevos estados encontra de la normalidad.

Lo normal es enemigo de lo bueno, aquello que damos por sentado denosotros mismos puede convertirse en una camisa de fuerza que denetdrá todo movimiento, os puede atar al piso un prejuicio sobre nosotros mismos y nos puede infundir un profundo miedo al cambio que puede llegar a ser insuperable.

Se han probado los frutos del crecimiento y de la eliminación de los tapujos, la alegria es menos desbordada, la sonrisa esta mas controlada, pero la mirada ya no refleja tanbta agustia, ya se va acomodando la mente a este mundo de mierda que se ha vuelto algo mas manejable despues de conocer muchas personas y pasar por cantidades de desgracias afortunadamente formativas.

martes, 27 de abril de 2010

En el espejo no veo la misma persona de antes. Estoy acostumbándome a un nuevo rostro: sin complejos ni verguenzas. Es el resultado del último año en el cual he tenido demasiados errores de gran tamaño, mas que los cometidos en media vida y eso me ha llevado a crecer demasiado, especialmente porque he reconocido en todas esas cagadas mi sello particular y eso me ha dado pie para corregirlas.

La confianza en los demas es algo que debo revaluar, no puedo fiarme de que la gente entiende las señales enviadas o las palabras mencionadas: todos, incluyendome a mí, malinterpretamos lo que los demas hacen y dicen. Los que somos o nos consideramos racionales o que en algún momento actuamos atados a la mas insturmental de las razones se nos dificulta entender a personas mas viscerales y sentimentales.

Las decisiones tomadas han sido buenas, han sido políticamente incorrectas y costosas pero en todo caso apropiadas y se han visto los resultados obtenidos a partir de ellas. Una frase interiorizada el año pasado fue: "a veces hay que ser indivdualista". y estoy totalmente de acuerdo y he entendido y presenciando el impacto positivo de esas palabras. Hay que ser considerado con los demas pero no se puede en ningún momento ceder mas de lo proyectado o apartarse de los caminos que nos hemos planteado en la vida, es bueno experimentar, pero hay que tener cuidado de que los experimentos no se onviertan a menudo en una realidad constante que impida conocer cosas buenas y nos lleve poco a poco a estados de comodidad.

Los malditos estados de comodidad. Ya los huelo a kilometros y conozco sus tretas, se como se arrastran como sabandijas para acercarse a mis pies y entorpecer mis pasos. Los estados de comodidad hacen olvidar uno de los principios de mi vida, que no hay reencarnación y que soy un ser finito, no hay nada despues de la muerte y por tanto el tiempo apremia y lo hace mas aún para una persona con ambiciones crecientes y talentos decrecientes como soy yo.

lunes, 12 de abril de 2010

¿Siempre tengo que hacer y pensar todo de manera enfermiza?

lunes, 22 de febrero de 2010

Aguirre, la cólera de Dios

Herzog me pone de mal humor, me daña una serie de cuatro días en los que he estado feliz, organiza un concierto con comunicaciones recibidas recientemente en las cuales se amenaza mi tranquilidad de manera mas o menos inocente.

No puedo soportar tanta selva, tanto rio, tanto silencio en una película, tanta inmovilidad de un grupo de hombres, tanta inercia ante el cataclismo inminente y múltiple que se abre paso frente a ellos a pesar de que no les sea posible verlo. Las actuaciones son buenas, tal vez por eso su resultado y mi afirmación de esta como una buena película, sin embargo esa buena actuación es la que da paso a mi sentimiendo pues se ve en los ojos que esos hombres comparten parcialmente mis opiniones sobre su futuro, la diferencia entre ellos y yo es que la locura que nos acecha tiene razones muy distintas ya que la selva que me acosa no tiene sustento material, simplemente sient que a veces mi barca se detiene en el rio y que me ven amenazas secretas desde las orillas para detener mi existencia.

La película tiene un curioso parecido con Apocalypse now en muchas cosas: las actuaciones, el manejo del tiempo y de la trama. Parece que la pelicula de Coppola es una versión de la contemporanea locura de los nuevos aguirres los cuales ya no tienen la posibilidad de apretar pequeños simios en sus manos sino que tienen la capacidad de entrenar ejercitos de niños que muestran una obediencia ciega ante su líder. Otro punto en común es la sensación que me producen las dos películas: me hacen sentir cansado y algo triste, me llenan de un vértigo fastidioso y de una insatisfacción de aquellas que no pueden ser explicadas y que se sienten casi como un asunto físico, como una presión en la frente y dos dedos presionando suavemente sobre la nuca.